para salir de casa, con o sin compañía.
Cuando ya tienes tu casa, y en ella está tu marido en el sofá y tu hijo viendo "Caillou" en el ordenador,
no te queda otra que entretenerte de alguna manera;
hoy me apetecía cocinar, y he hecho empanada gallega para la cena
y madalenas caseras de chocolate, rellenas de nocilla, para merendar.

En verdad cocinar es un "desestresante" te deja tiempo para pensar y,
mientras la cocina se llena del olor dulce de las madalenas,
te envuelve un sentimiento cálido y confortable y lo mejor,
creo que el olor ha llegado al comedor atrayendo a la cocina a mi "pinche" preferido...que delicia
















